No mirar.
Un cuaderno encontrado a días del eclipse. Esto no lo he escrito yo. Lo encontré hace unos días haciendo limpieza, dentro de una caja de libros para descatalogar abandonada en la biblioteca donde trabajo. No sé quién lo dejó allí ni por qué, a nadie le importa. Pero a mí me gusta curiosear las páginas y tomos que serán degollados. También dicen que la curiosidad mató al gato. En fin, lo transcribo tal cual, con algún corte, merece compartirlo entero más que resumirlo con mis propias palabras. No sé por qué guardé aquella hoja. No tenía ningún valor: papel del diecinueve, como los miles que se acumulan sueltos en el fondo de cualquier biblioteca vieja, entre libros que ya nadie abre, salvo algún investigador novato incauto engañado por el catedrático de turno. La encontré metida en una enciclopedia de astronomía que olía a pegamento viejo revenido, entre dos páginas dedicadas a los eclipses. En el margen, con tinta cargada, alguien había escrito dos palabras. No mirar. Debajo, ap...







